Mientras dormimos la piel acelera el funcionamiento de la hormona de crecimiento y algunas otras sustancias que ayudan a la formación de colágeno y elastina, que a la vez, repara el daño del ADN celular que nos ocurre todos los días a causa de la exposición solar (se exponga directa o indrectamente al sol).

Otro de los motivos por los cuales hay que aprovechar las horas de sueño, es porque la piel es porosa, quiere decir que es más probable que cualquier producto aplicado en esas horas sea más efectivo y pueda llegar a planos más profundos.

Muchos estudios demuestran que las personas con pocas horas de sueño o trastornos, presentan de manera prematura más signos de envejecimiento como las líneas de expresión, ojeras más marcadas y hundidas, pigmentación alta, poca luminosidad y elasticidad escasa. La piel tiene menos posibilidad de regenerarse y recuperarse tras la exposición.

El número recomendado de horas y saludablemente estudiado para cada noche es entre 6 y 9 horas, y de 7 a 8 se relaciona con beneficios óptimos de salud. Si no estas en este rango es muy probable que envejezcas con más rapidez de la que deberías. Uno de los requisitos más importantes para promover el sueño es mejorar la producción de melatonina, que es la hormona que nuestro cuerpo produce para inducir al sueño, también es antioxidante y una hormona muy rejuvenecedora; por lo que es importante mantener niveles equilibrado.

 

¿Quieres saber más? 963 254 900 te informamos de todos los detalles de manera gratuita.